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Laura Roldán: cuando la literatura tiende puentes hacia la memoria y la infancia

Hay encuentros que duran apenas un rato, pero dejan algo que permanece. Una historia, una palabra, una pregunta o el deseo de volver a abrir un libro. Ese fue el espíritu que atravesó el paso de Laura Roldán Devetach por la 22.ª Feria del Libro Jujuy, donde la literatura se encontró con la memoria, los pueblos originarios y, especialmente, con las infancias.

Escritora, investigadora del patrimonio precolombino y popular en la literatura infantil y juvenil y una incansable promotora de la lectura, Roldán llegó a Jujuy con historias que recuperan voces, saberes y relatos de nuestra cultura popular. Pero también llegó con una historia propia que comenzó en Córdoba, en un barrio obrero, rodeada de narradores y libros.

A los cinco años descubrió que aquellos misteriosos signos que aparecían en El pequeño caballero, uno de sus libros favoritos, eran letras. Y pudo leerlos sola, en voz alta. A los catorce, junto a dos amigas mayores, participó de la creación de una pequeña biblioteca en el garaje de un vecino. Desde entonces, los libros fueron mucho más que objetos: se convirtieron en una manera de conocer, imaginar y acercarse a otros mundos.

Ahora construyo puentes con el deseo de que chicos y grandes tengan acceso a los libros, disfruten y se conviertan en lectores entusiastas para que todos podamos ver otras perspectivas del mundo”, cuenta Laura.

Quizás por eso su presencia en la Feria tuvo un sentido especial. Porque sus historias no llegan solamente para ser escuchadas: recuperan voces que forman parte de nuestra identidad y abren caminos para que nuevas generaciones puedan encontrarse con ellas.

Durante su primera participación, Laura compartió un espacio de lectura pensado especialmente para mediadores y docentes. Aunque el frío de la jornada hizo que el público fuera más reducido, destacó la calidez de quienes se acercaron: “El público que nos tocó estuvo muy bien, muy lindo, muy respetuoso”, contó. Y agregó que fue un encuentro ameno, donde tanto quienes participaron como ella pudieron disfrutar de la lectura.

Pero el verdadero encuentro con las infancias llegaría al día siguiente.

En su segunda charla, el Salón Pachamama se llenó de niños y niñas que llegaron para escuchar sus cuentos. Pequeños lectores que siguieron atentos cada historia y que encontraron en la voz de Laura una invitación a imaginar, descubrir y acercarse a los libros.

La actividad presentó De boca en boca, un libro realizado junto a Gustavo Roldán, su padre, y se transformó en uno de esos momentos que explican por qué una Feria del Libro es mucho más que una programación de actividades: es un espacio donde las historias pasan de una persona a otra, de una generación a otra.

Frente a los niños, Laura dejó un mensaje sencillo pero profundo: disfrutar de la lectura, acercarse a los cuentos y encontrar en los libros historias capaces de acompañarlos y abrirles nuevas miradas sobre el mundo.

Su recorrido por la Feria también le permitió conocer por primera vez el espacio de El Cabildo y los lugares que conforman esta edición. Observó el crecimiento de la propuesta y valoró especialmente la posibilidad de contar con distintos espacios para desarrollar las actividades.

Felicitaciones por sostener. Esta es la número veintidós, ¿no? Bueno, es una barbaridad”, expresó al referirse a la continuidad de la Feria. Consciente del esfuerzo que implica sostener un encuentro cultural de estas características, destacó la importancia de acompañar y defender estos espacios.

Creo que hay que apoyarlo y sostenerlo”, afirmó.

Y quizás allí también esté una de las grandes enseñanzas que dejó su paso por Jujuy. Sostener una Feria es sostener la posibilidad de que un niño escuche un cuento por primera vez. Es permitir que un libro encuentre a su lector. Es recuperar una historia para que no se pierda y ponerla nuevamente en circulación.

Laura Roldán llegó con sus cuentos, sus investigaciones y sus memorias. Se encontró con Jujuy y con una Feria que, como ella misma dijo, sigue creciendo.